Consejos

Sé razonable, comprensivo, correcto, sincero, leal, siempre solidario. Habla con seguridad y calma, sin alzar la voz y cuando estés equivocado admítelo y haz algo para mejorar. Agradece todos los favores, pequeños y grandes; estimula y alaba con generosidad; los otros también merecen reconocimiento y aprecio.
Trata de pedir ayuda para lo que no puedas hacer solo. Haz que tu palabra se respete, porque siempre cumples tus promesas. Siéntete orgulloso de tu trabajo y desempéñalo con entusiasmo. Evita jugar con el amor, vívelo con sinceridad, respeto, desinterés y responsabilidad.
La felicidad no te será esquiva si te afanas por ser más y no tanto por tener más. Cultiva la oración todos los días de tu vida y cuando tengas duda consulta con un guía espiritual. Evita dejar para mañana lo que puedas hacer hoy.
Nunca gastes dinero antes de haberlo ganado. Participa de la Eucaristía todos los domingos y confiésate con frecuencia.